Falta de claridad y controles débiles marcaron el final de ConCreces
- 19 feb
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La revocación de la licencia de ConCreces en abril de 2025 cerró casi 50 años de historia. También dejó en evidencia un contraste fuerte entre su etapa de estabilidad y lo que ocurrió después del cambio de control en 2022.
La institución nació en 1973 como Unión de Crédito Industrial y Comercial de Oaxaca (UCICO) y durante décadas fue un apoyo importante para pequeñas y medianas empresas. Bajo la dirección de Juan José Gutiérrez Chapa, era reconocida por su orden financiero, transparencia y manejo prudente de recursos.
Pero tras la llegada de nuevos accionistas en 2022, comenzaron los problemas. Se dejaron de realizar auditorías externas, se perdió la calificación crediticia de Fitch Ratings y los estados financieros ya no se compartían con la misma claridad. Esto generó dudas entre los socios.
Para intentar frenar el deterioro, Gutiérrez Chapa aportó más de 74 millones de pesos para fortalecer el capital después de la pandemia. También se creó un fideicomiso para recuperar cartera vencida y se logró rescatar parte de los recursos. Sin embargo, la creación posterior de otro mecanismo sin información pública clara aumentó la incertidumbre.
Finalmente, la autoridad financiera retiró el permiso para operar. El caso muestra cómo la falta de transparencia y controles sólidos puede acelerar la caída incluso de una institución con larga trayectoria.












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